jueves, 6 de diciembre de 2007

Aplicacionista Destacado


JUAN ROBERTO MUNIZAGA VILLAVICENCIO
Antropólogo
(1934-1996)

Juan realizó sus estudios en le Liceo de Aplicación, de donde egresó en el año 1952. Posteriormente ingresó a estudiar Medicina en la Universidad de Chile, apasionándose por la Antropología, del cual sería unos de los pioneros en Chile.

Hace un recuerdo del trabajo de Juan Munizaga, el Profesor Eugenio Aspillada, en la Revista Chilena de Antropología en su Nº 13 (1995 – 1996) de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, que a continuación se transcribe.

No había transcurrido un año de la creación oficial del Centro de Estudios Antropológicos de la Universidad de Chile, en 1953, cuando se incorporó a ese conjunto de pioneros de la Antropología nacional, un joven estudiante de medicina con poco más de diecinueve años. Con su pasión por una disciplina poco difundida en nuestro continente, logró hacerse un espacio en la naciente institución y desde allí desarrollarla hasta su consolidación en los medios académicos de nuestro país. Esa pasión por la Antropología Física, en todas sus expresiones, caracterizó a don Juan Munizaga toda su vida, la traspasó a varios de sus alumnos, y lo acompañó hasta el momento cuando se marchó, discretamente, como él lo fue siempre.

Sus primeros trabajos no sólo le permitieron afianzar su inserción en el medio universitario, sino que también el reconocimiento externo, el cual se materializó en una beca predoctoral Guggenheim (1961- 1962) que le permitió profundizar su formación en Antropología Física, bajo la tuición de Thomas D. Stewart, en el Instituto Smithsoniano de los Estados Unidos de Norteamérica. Durante ese período se vinculó a otros connotados antropólogos, como Betty Meggers, Clifford Evans, Douglas Ubelaker, y desarrolló importantes trabajos, como su clásico artículo: "Skeletal remains from sites of Valdivia and Machalilla Phases". Más tarde, volvería al Instituto Smithsoniano (1973-1974) con una beca postdoctoral, donde profundizaría en temas como la Paleopatología y la Paleontología Humana, además de desarrollar una estrategia en la enseñanza de la Antropología Física y la formación de especialistas en ese campo, para aplicarlas en nuestro país. Su paso por Smithsonian, más que ninguna otra actividad desarrollada por Juan Munizaga en el extranjero, dejó una profunda huella en él como científico y también en otros aspectos de su persona.

Me es difícil detallar todo lo que le debemos al profesor Munizaga, y no sólo me refiero a la enorme deuda de gratitud que tiene un discípulo para con su maestro, al que generosamente le entregó las herramientas para desenvolverse en una disciplina y le mostró un camino por donde orientarse. Con esto también destaco el papel que tuvo y seguirá teniendo su obra en la Antropología chilena y americana, ya que fueron múltiples los temas que abordó en investigación, tanto en el campo de la teoría como en la generación o evaluación de métodos y técnicas. Abarcó campos tan variados como los correspondientes a los estudios sobre el origen y evolución de las poblaciones humanas del continente y en especial de nuestro país, la Paleopatología, las alteraciones intencionales del cuerpo humano o la Antropología Física Forense. Realizó importantes contribuciones a cada uno de esos temas, siendo innovadores alguno de sus enfoques, como ocuparse de los problemas de la Paleopatología desde una perspectiva epidemiológica.

Su obra se extendió más allá del plano científico, comprendiendo tanto la extensión como la docencia universitarias. Esta última fue una de las facetas más ricas de "don Juan", como lo solían llamar sus alumnos, pues en ella puso su saber como científico con naturalidad y sencillez, haciendo esfuerzos para que los contenidos de la Antropología Física alcanzaran a todos los estudiantes. Numerosas generaciones de antropólogos sociales y arqueólogos, de la Universidad de Chile y de otras universidades, recibieron sus enseñanzas en forma directa o a través de sus discípulos, varios de los cuales se han empeñado en continuar su labor.

El profesor Juan Munizaga vivió intensamente la aventura de abrir el campo para el pleno ejercicio de una disciplina escasamente conocida en nuestro país y en gran parte de América y el mundo, siendo su accionar tan prolífico, que no sólo lo debemos recordar como el "padre de la Antropología Física chilena", sino que como un gran maestro y ser humano. Quienes tuvimos el privilegio de ser sus discípulos le debemos un enorme reconocimiento, una profunda gratitud y el compromiso de proseguir y acrecentar su obra.

EUGENIO ASPILLAGA
Departamento de Antropología
Facultad de Ciencias Sociales
Universidad de Chile
http://www.facso.uchile.cl/publicaciones/antropologia/13/docs/antropologia_13.pdf