domingo, 27 de mayo de 2007

Mr. Homero Villegas Marín

Mr. Villegas nuestro maestro de inglés, siempre vestido impecablemente, de bigote recortado y muy bien cuidado; su apariencia concordaba con su humor “british” y su guardada compostura.

Con el propósito de mejorar nuestras notas del ramo, imagino que esa era la idea, nos recordó que en la clase siguiente, habría una revisión de cuadernos; estos deberían tener en sus primeras hojas las banderas de Inglaterra, Estados Unidos y Chile, y luego la materia pasada en clase. Los más necesitados, incluían el escudo inglés y la foto de la reina, todo fuese por una buena nota.

Uno a uno íbamos pasando adelante, a su escritorio tan viejo como la sala y edificio que nos albergaba. Llegó el turno de mi amigo y compañero de banco, Alberto no se caracterizaba por ser de los más ordenados, ni de tener cuadernos para cada ramo, usualmente tenía uno que compartía para las distintas materias, que guardaba dentro del forro de la chaqueta, cuyo aspecto parecía mas a libreta de almacén que cuaderno de colegio, sin embargo esta vez se había esmerado, presentando un cuaderno impecable.

A los pocos segundos de que Mr. Villegas comenzara a revisar el cuaderno de Alberto, lo arrojó desde el segundo piso a través de la ventana hacia calle Romero, no dijo palabra, se mantuvo impertérrito en concordancia con su flemática prestancia inglesa, Alberto volvió a su puesto sin encontrar explicación a tal reacción, no se dijo mas nada.

Después de recuperar el cuaderno al final de la jornada, supimos cual había sido el motivo del exabrupto, Alberto había cometido un “pequeño error” al pintar una de las banderas, y para peor esto ocurrió en la bandera chilena; había permutado los colores rojo y azul. ¡Que bestia!

Luego de transcurrido muchos años, he concluido que pudo ser un problema de daltonismo no diagnosticado, no puedo encontrar otra explicación. Me gustaría preguntarle acerca de mi teoría, pero hace tiempo que no lo veo, creo que se encuentra al sur del mundo según nuestra última conversación telefónica de hace un par de años.

Al salir del liceo Alberto ingresó a la Escuela Naval, de la cual se retiró al poco tiempo, seguro que con el gran pesar de su familia, difícil decisión sin lugar a dudas, lo único que podemos agregar es: Alberto, la Patria te lo agradece.


PGJ.

1 comentario:

jtachauers dijo...

Coincido plenamente con la personalidad de Mr. Villegas. Fue mi profesor jefe en 1961 (1º A).
Sólo una corrección: el segundo apellido de Mr. Villegas era Garín, no Marín.
Atte.,
Jorge Tachauer S.
ex-alumno 1961-1969 (4º prep. a 6º Hdes.)